Los datos nunca van a estar listos, y está bien. El proceso de negocio a apoyar tampoco los necesita todos.
Leyendo algunos artículos sobre adopción de Inteligencia Artificial, se me vinieron a la cabeza un par de ideas que quiero compartir.
Más del 85% de los ejecutivos cree que la IA generará impacto en su negocio. Pero en las grandes empresas, el 50% la está explorando, el 25% tiene pilotos iniciales y menos del 5% ha llegado a implementaciones operativas.
¿Cuáles son las dificultades que más se repiten? Gobierno de datos, cultura organizacional y resistencia al cambio.
Recuerdo mi época como consultor, hace más de 10 años. Cultura organizacional y Resistencia al cambio se repiten. Gobierno de datos, antes se llamaba Migración de Datos.
Entonces, volviendo a los pasillos de cada una de las empresas: 1.- ¿Quién es el dueño del proyecto? Si los objetivos son de negocio, ya sabes quién es el dueño. 2.- Los equipos escuchan menos lo que el Líder dice, y copian más lo que el Líder hace. 3.- Nadie sabotea un proyecto que ayudó a diseñar.
Desarrolla un Piloto que apoye a un Proceso de Negocio acotado. Un Piloto cuyo Proceso de Negocio tenga un dueño con nombre y apellido. Un Piloto donde la gente que opere el Proceso de Negocio esté sentada en la mesa de diseño.
Proyecto Acotado → Expone Brechas (No Personas) → Arregla las Brechas y los Datos → Generas resultados → Financias el siguiente proyecto
¿Suena conocido? DMAIC, DMADV, PDCA, SDCA y tantas otras. Además, tenemos años acumulando metodologías para la Gestión del Cambio, Transformación Digital y Liderazgo. Lo que cambia es el pretexto. Hace algunas décadas fue el ERP, hoy la IA.

Nadie ordenó todos sus procesos antes de implementar el ERP. Fue el ERP quien forzó a ordenarlos. Con la Inteligencia Artificial es igual. El proyecto es el pretexto que la organización necesita para pasar a la acción.
¿Cuál es el caso más valioso que puedes echar a andar con la menor cantidad de datos disponibles?
Estamos en época de mundial de fútbol, y tal vez vale decir que hoy la mayoría juega en un campo que conoce parcialmente; no quiere perder el balón, porque desconoce las consecuencias; y no busca anotar porque aún no se ponen de acuerdo en qué es un gol, una anotación o un punto.
Les dejo la invitación: el diagnóstico está en el pasillo y el partido se juega en la cancha. Entre ambos solo falta una decisión: elegir el proceso, ponerle dueño y definir el gol.
Que tengan un buen fin de semana, atento a sus comentarios y muy disponible para conversar un café.