Algunos efectos de la Inteligencia Artificial en el trabajo: El Contacto Humano y el Trabajo Físico se blindan en las organizaciones. El Análisis de información puede sufrir el mayor impacto.

Un estudio de Yale y NBER (Link en los comentarios) al uso de más de 400 billones de tokens, revela que los beneficios de la IA ayudan a quienes realizan “Tareas interactivas no rutinarias” (negociación, liderazgo empático, ventas complejas) y quienes “ejecutan acciones físicas” (técnicos, instaladores, personal de campo). La destreza física en entornos dinámicos no será reemplazada por IA, si no que será potenciada por ella.

Sin embargo, hay un abismo entre el presente y el futuro.

Quienes reciben sueldo por procesar datos, generar reportes o redactar resúmenes o documentos, están compitiendo contra un elemento que tiene un costo marginal que tenderá a cero. Sin embargo, la automatización masiva no es sencilla. Personas como Mark Zuckerberg admiten que luego de los recortes iniciales de personal, los beneficios prometidos por la IA avanzan mucho más lento de lo esperado (Link en los comentarios).

A diferencia de la Revolución Industrial, que tomó generaciones asentarse, la IA se ha desplegado de forma global en apenas un par de años.

Aunque instituciones prestigiosas están evaluando la creación de impuestos a la IA para mitigar el impacto, la historia enseña que estos difícilmente cubrirán a tiempo el daño de quienes sufran el desplazamiento.

La Inteligencia artificial exige de quienes lideramos un rediseño profundo de las organizaciones, no simples recortes que ralentizan el logro de los objetivos de negocio. Un plan de acción podría sostenerse en tres pilares: 1.- Potenciar los roles interactivos: Entrenar a los equipos en cómo usar la IA para potenciar sus capacidades de negociación, empatía, liderazgo y resolución de conflictos. Son habilidades que se pagarán mejor que nunca. 2.- Valorar y blindar al personal de campo: Los instaladores, técnicos y quienes se desenvuelva en “entornos dinámicos” deben ser equipados para potenciar su trabajo en el mundo real. Resolver problemas físicos seguirá siendo un lugar difícil de ser reemplazado. 3.- Redefinir el rol de los analistas. Convertir a las personas para pasar de procesar la información para comenzar a tomar decisiones basados en ella, es la clave. ¿Está el equipo realmente preparado para dar ese salto?

La ventaja competitiva no estará en la tecnología que se compra, sino que en cómo reorganiza sus equipos para trabajar con la IA.

La Inteligencia Artificial no va a reemplazar a tu empresa de la noche a la mañana. Pero aquellos líderes que entiendan la intersección entre los desafíos de Empleo, Regulación y esta nueva Realidad Tecnológica, desplazarán a quienes sigan sentados esperando que la tormenta pase

¿Cómo te estás preparando para este cambio? ¿Cómo estás preparando a tus líderes y tus equipos para esta redistribución?

Efecto de la IA en el trabajo Imagen generada con IA